martes, 19 de febrero de 2013

Puentes

Y volví al blog.

Mucho tiempo ha pasado.

Mucha agua arriba, abajo y entremedio del puente.
Remandola.

Todos esos lamentos
OH!
que solía escribir, 
hoy están materializados en la ausencia
en el vacío
en la única y constante meta de vivir el día a día.

Y es que se trataba del futuro.
De la casa, los hijos, la familia.
La seguridad -dicen-
de tener la vaca atada.

Re-aprender a vivir.
De eso se trata este momento.
Y reflexionar.
Porque el entendimiento, ayuda, libera
colabora con el proceso de sanación.
Y estoy escasa de entendimiento últimamente.

Lo extraño,
tanto como se extraña un calor especial
un olor a hogar
un gesto repetitivo convertido en adicción. 

Lo extraño,
de la misma manera e intensidad
que extraño el sol en invierno.

Y así voy.