miércoles, 2 de diciembre de 2009

Vete Destino

Enojada,
enojadísima,
hastíada y cansada
y aunque me encanta el rococó y me llama la filosoía Zen,
hay cosas que me provocan tanto 
que me sale la actitud pedagógica 
y mandaría a muchos a tomar cursos de civilidad,
buenos modales y derechos fundamentales.


En que país estamos viviendo?.
Qué estamos construyendo 
y ante qué cerramos los ojos?.


Insisto con una idea que cada día toma mas fuerza:
Argentinos y argentinas,
comprensé una vida!.
Siempre mirando la paja en el ojo ajeno
siempre hurgando en la intimidad del otro
y en sus miserias,
para regodearse,
para menospreciar.


Qué clase de personas inmundas somos?.


La sordidez de mantener la soberbia y el orgullo como si fueran valores aceptables
y no bajar la mirada y saber perdir disculpas;
la incapacidad de reconocer en el otro a uno como uno mismo
y arremeter violentandolo en su dignidad,
el menosprecio por la honestidad y el buen trato
el concepto de que ser mas es ser arrogante;
la incapacidad de hacer mea culpa en los detalles
y la convicción de que todos son impunes,
de que nadie puede decirnos nada
porque somos libres, 
tan libres para burlarnos, amedrentar,
descalificar, menospreciar, ningunear,
avasallar y acosar a otras personas.


El error de pensar que nadie nos puede poner un límite.
Que si otros lo hacen 
o me lo hicieron, justifica que lo repita.


Somos tan mediocres.


Un canto rockero al escape de lo inevitable,
la debacle.
ahi va Erica Garcia
y su vete destino.